A veces siento miedo...
temo al llanto de mi niña interna
se duele tan fácilmente, está acostumbrada a tener lo que quiere, se impacienta y rabea
busca formas de conseguir mi atención, de satisfacer sus impulsos, combate con la lógica de la mujer adulta, que busca realizar deseos más profundos, concentrada en lo real; poner los pies en la tierra para desde allí alzar el vuelo.
La niña no piensa en las consecuencias, se expone a todo en pos de su beneplácito, sólo desea,la mujer se lo permite, porque a veces siente que puede manejarlo...
la niña goza su triunfo, la mujer llora su error.
y así con el tiempo, el dialogo irá mejorando.
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ResponderEliminarpendeja malcriada...jajajaja
ResponderEliminarsu wena zamarreá y unos correazos. Con eso madura... jaja
ResponderEliminarjajajja, mmm hice algo mejor! le corté el facebook!
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